Hoy ha llegado climatologicamente hablando el otoño. Un día nublado, con nubes cargadas de una fina lluvia otoñal que presagia los meses venideros. La huerta está dando los últimos frutos y se están secando las plantas como los pepinos y tomates que previendo las próximas heladas retiran los nutrientes y cierran el ciclo anual.
Ha sido un verano extraño y la huerta como siempre generosa me ha devuelto el esfuerzo que le he dedicado. He cogido tomates abundantes, pepinos y calabacines para repartir con mis cercanos, lechugas, cebollas y dulces fresas durante todo el verano. Estoy preparando los bancales en medida que se quedan vacios para pasar el invierno con abundante compost y cobertura para proteger a la tierra y a sus miriadas de huéspedes beneficiosos.
Quedan algunos puerros, coles, lechugas, achicorias y he sembrado canónigos, rábanos, rúcula y berros. Pronto pondré algún guisante, habas y trébol.
Hoy he estado un buen rato leyendo a T.S. Elliot. Un verdadero placer. Lo tenía un poco apartado.
Voy a llamar a los amigos para dar un paseo y tomar una cerveza, y hablar y hablar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario