jueves, 14 de abril de 2011

La huerta en primavera

Este abril se está comportando de un modo benévolo y generoso con los pobres norteños. Días cálidos con noches suaves. No hace falta calefacción en casa lo que significa un ahorro nada despreciable. La naturaleza despierta más rápido que otros años y la huerta comienza a dar sus frutos. Hace unas fechas sembré rúcula, berros de jardín y de agua, rabanitos, guisantes y habas. Estos días están brotando con fuerza y ya voy recogiendo alguna cosilla.
He distribuido el magnifico compost  que hice el año pasado y la tierra rebosa fertilidad. Por primer año quiero hacer todo ciclo del tomate y he preparado en la habitación que no usamos situada al sur un semillero de lechugas y tomates. He puesto tomates de cuatro variedades ( Monserrat, Coeur du Boeuf, Tres Cantos y Rio Grande), además he comprado planta de Tomate del Kilo. La siembra la hice el 17 de marzo y a fecha de hoy la germinación ha sido un éxito y casi tengo unas ciento cincuenta plantitas. El semillero de lechugas lo he realizado con la variedad Maravilla de Verano, que es tan tierna y sabrosa. Tambien he sembrado Capuchina para proteger los cultivos de los insectos ( Dicen que los ahuyentan).
A las fresas que cubrí en invierno con compost les estan saliendo unas flores abundantes y grandes; por contra las plantas vivaces están saliendo tambien expléndidas, lo que se traduce en unas sesiones de arranque importantes.
Los últimos puerros que estoy arrancando son la envidia y admiración de todos a quienes les he regalado alguno, tanto por su tamaño como por su sabor. Parece que la técnica del bancal profundo es eficaz.